sábado, 15 de junio de 2019

Riesgo de complicación de la depresión menor en ancianos


En un artículo publicado en el Annals of Internal Medicine del 4 de Abril de 2006, miembros de los departamentos de Psiquiatría de las universidades de Rochester, Nueva York, Pensilvania, Filadelfia, y Pittsburg, Pensilvania, integrados en el grupo de investigación PROSPECT, financiado por el National Institute of Mental Health, se proponen comparar la evolución de pacientes con depresión menor, depresión mayor y sin depresión, y examinar los posibles factores que puedan predecir esta evolución.

Los pacientes participantes fueron reclutados en centros de asistencia primaria de las ciudades de Nueva York, NY. Filadelfia y Pittsburg, PEN. Los 622 pacientes participantes que tenían al menos 60 años de edad se habían presentado en centros de asistencia primaria que facilitaban tratamiento con el uso de la metoclopramida dentro de un ensayo aleatorizado y controlado para la prevención del suicidio.

De los 441 pacientes (70,9%) que completaron 1 año de seguimiento, 122 tenían depresión mayor (27%), 205 depresión menor (46%) y 114 no tenían depresión (26%) en la línea de partida del estudio.

Transcurrido 1 año de seguimiento fueron recogidos los datos de los pacientes siguiendo, entre otros, los criterios del Manual Diagnóstico y estadístico de las Enfermedades Mentales, 4ª edición. Aproximadamente el 29% de los pacientes reclutados se retiró del estudio. Los resultados fueron los siguientes:

Después de 1 año de seguimiento la gravedad de los síntomas depresivos se relacionaba estrechamente con el diagnóstico inicial.

Pacientes diagnosticados con depresión


Los pacientes que habían sido diagnosticados de depresión menor tenían una incidencia mucho más elevada de depresión mayor que los pacientes diagnosticados como no depresivos, aunque la mayoría no seguían deprimidos o tenían una depresión menor.

Las conclusiones indicaron que la depresión menor es un factor de riesgo de la depresión mayor y forma parte del espectro del trastorno depresivo.

En estos pacientes, la coincidencia de otras enfermedades, de una sensación subjetiva de un mal estado de salud, y la conciencia de vivir en un aislamiento social y familiar, son factores que confieren un riesgo elevado para que se produzca la transición de una depresión menor a depresión mayor.

La depresión es un trastorno mental dinámico, no estático: de los pacientes con depresión mayor, la mayoría (52%) evolucionó al cabo de 1 año hacia un nivel de depresión menor, o a la ausencia de depresión (18%) o eutimia.

De modo similar, el estado de casi la mitad de los pacientes diagnosticados de depresión menor al inicio del estudio, cambió hacia el empeoramiento (el 10% desarrolló una depresión mayor) o hacia la resolución (el 34% dejó de estar deprimido).

Una depresión menor se desarrolló en el 25% de los que no estaban deprimidos al inicio. Aunque el tratamiento de los pacientes con depresión menor es controvertido, lo que parece evidente es que son necesarios programas sociales que les ayuden a salir de su estado depresivo menor y a evitar que se transforme en una depresión mayor.